No debí…

No debí besar esos labios,
para así darme cuenta,
de que los tuyos…
estaban mintiendo,
no debí mirar esos ojos,
para así sentir,
que sólo un día brillaron con la ilusión del niño que sueña pero no conoce,

y que de conocer…se decepcionaría,

no debí tornarme tuya,
no debí anclarme a ti,
no debí sentirme grande,
al encontrarme junto a ti,
debí alejarme a tiempo,
debí correr lejos de aquí,

hacerme pequeñita…
y huir por siempre de ti.

Anuncios

Carta 2

Amores que por cosas del destino llevan una cuenta atrás hacia la destrucción,

yo supe quererte,

no cabe duda,

ese ímpetu en hacerlo todo perfecto,

ni siquiera te fallé visualmente,

porque a excepción de las veces que otros hombres obstaculizaron mi camino…

Yo no miré a nadie,

no tuve buen trato con ningún hombre salvo contigo,

me lo tome muy a pecho,

y ese es el problema,

que el pecho está en la superficie,

el corazón dentro,

hay que hacer las cosas de corazón.

Carta

Apagas el fuego de mi alma a cada batir de tus alas,

¿y qué puedo hacer yo? ¿pedirte que no vueles?

¿y volar yo?

Tirar de la cuerda hasta que se rompa,

aguantar hasta no poder más,

hasta que los colores se destiñan,

de tanto mal desgaste,

a veces las personas se encuentran,

y otras se pierden,

yo me he perdido,

no sé si habré conseguido perderte conmigo,

ojalá sí,

para que veas,

que te quiero mal,

me encantaría tener el coraje para hacer de esto una carta de despedida,

para no sufrir ni hacer sufrir más,

pero me conformaré con darte mi opinión,

porque la cuerda,

algún día se romperá,

y nosotros tirando cada uno de un extremo,

caeremos,

pero quien avisa no es traidor.

Magia.

Ayer, discutí con un chico a esto de las 3 de la mañana, cuando nos encontrábamos tomando algo, nos quedamos en la plaza (pasando el uno del otro a nuestra bola) hasta que decidímos irnos a casa, a las 4 de la mañana, ya que vivimos al lado, nos dispusimos a ir caminando juntos, aunque algo picados aún, al pasar por una dehesa, me dijo que tenía que ir a mear, yo le seguí porque no quería quedarme sola, me parecía raro ya que se estaba adentrando demasiado en el campo, después de 5 minutos caminando, echó a correr (aunque sólo durante 1 minuto o así) yo corrí hasta conseguir agarrar su brazo, y al llegar a un río, se paró en una alcantarilla que estaba en la orilla del río, de repente, empezamos a escuchar chapoteos en el agua, los arbustos moviéndose, una o dos pisadas muy silenciosas, y el chico comenzó a hablar solo, yo me quedé flipando y le dije “¿Estás loco?” y le tiré del brazo para irnos, me dijo “No tengas miedo, sólo escucha la naturaleza ¿Qué te puede dar miedo?” me tranquilizaron bastante sus palabras, pero seguidamente me dijo que un amigo suyo murió exactamente ahí, hace años, que sus amigos y él fueron una noche a ese sitio en su honor y empezaron a oír cosas raras, él ya creía en los espíritus antes de vivir esos ruidos, pero sus amigos, se sugestionaron tanto que no quisieron volver, sólo él siguió llendo a verle, yo estaba sentada en el suelo asustada, súper asustada, aunque aceptando lo que me había dicho e intentándolo asimilar, aunque por lo que me decía el chico, su amigo notaba el miedo y eso no le gustaba de mí, de repente dijo a la “nada” ¿Quieres que juguemos tú y yo? dibujó un círculo alrededor de mí con el pie en la tierra y dijo “Mira, por aquí no pases que no quiero que la asustes.” entonces se acercó a la orilla y comenzó a hablar como de buen humor aparentemente solo, se empezaron a escuchar los chapoteos y los arbustos en la orilla, al lado de donde estaba el chico, estuvieron unos minutos oyéndose los chapoteos, los arbustos y ligeras pisadas, yo no miraba, por si acaso su amigo quería intimidad, pues creía que debía tenerle respeto, cuando terminó el chico, se sentó a mi lado y le dijo “Bueno, colega, cuando esté preparada para que te dejes ver por ella, la vuelvo a traer, lo prometo, espero que no te estés drogando también ahí en el más allá.” me empecé a reír muy fuerte, me despedí, se despidió y nos fuimos, el chico me contó que al principio su amigo no estaba bien con mi presencia porque notaba el miedo, pero que luego al jugar con él, se puso feliz y dejó de notar tanto miedo, pero que su amigo cree, que lo que me falta es autocontrol sobre mí misma, es algo real por muy surrealista que parezca, a parte de real, es mágico y bonito, realmente bonito, y me ha enseñado 3
cosas:

-No debes de sugestionarte con los estereotipos de la sociedad, puesto que al haber tantas películas basadas y no basadas en hechos reales sobre espíritus malignos yo me sugestioné tanto que no dí cabida a que pudiera existir un espíritu respetuoso y puro.

-No debo tener miedo, y el miedo no significa que estés en una situación de peligro.

-Que intente aparentar que está todo controlado en mi interior, no quiere decir que lo tenga controlado.

Convergente

Él levanta la vista y le veo a lo lejos,
no diferencio las partes de su cara,
pero me la sé de memoria,
no de demasiado cerca,
pero sí de todas las maneras posibles.

Sus ojos azules,
relampaguean,
se asoman por encima de la gente siguiendo mi misma dirección,
pero a muchísima distancia de mí,
aunque realmente le separen 4 zancadas,

su nariz,
que podría desearla así…
“Convergente”
su nariz debe converger,
no de forma,
si no de vida,
sin líneas paralelas,
sin ellas,
{Él empezaría a converger}
siendo así infinito,

luego están sus labios,
paralelos,
aparentan seguir una misma dirección a una distancia siempre constante pero sin cruzarse nunca,
y son donde sin duda,
{Él dejaría de converger}

Hasta los 2 o 3 cm que separan la nariz de la boca,
pueden ser infinitos.